lunes, 10 de noviembre de 2014

La imagen




Suena una canción triste de fondo,
mientras se contempla al espejo,
hecha un ovillo,
sentada en el suelo,
con el pelo alborotado
y el dichoso rimel corrido
poniendolo todo perdido
de negro desvaído.

Esa es la imagen que le devuelve el espejo,
mientras intenta sin mucho éxito
resolver la incógnita que se agolpa en su interior,
si algún día sera capaz de reunir el valor
que le permita terminar con todo...



domingo, 7 de septiembre de 2014

SOBREVIVIENDO



Que a la fuerza ahorcan
Y esta soga,
Que llevo atada al cuello,
Cada vez se marca más en mi piel.

Que mi piel frágil,
Como el cristal
Se está resquebrajando,
A la par que mi corazón se desangra,
Entre latido y latido
En un intento vano de sobrevivir.

Que si sobrevivo
No es por amor al arte,
Sino por pura tozudez,
Por el mero y simple hecho
De que aún tengo la firma convicción
De que este mundo está al revés,
Pero que con un par de manos
Aún hay tiempo para ponerlo del derecho.

Y que yo siempre guardo un último as,
En la manga,
Por si resulta ser demasiado tarde.

Simplemente corre,
Vuela,
Deja que tus pasos te guíen,
Nos guíen,
Porque mi cabeza ya ha perdido el norte;
Y ya no sé dónde ir,
Si no veo los surcos de tus pisadas,
En la arena,
Marcándome el camino,
En estampida,
Hacia un lugar donde poder construir,
Un mundo mejor.



viernes, 29 de agosto de 2014

INVIERNO




Y que difícil resulta, algunas veces, encontrar la palabra adecuada en el momento preciso para expresar lo que se quiere decir. Extremadamente complicado me resulta plasmar lo que tengo que decir en este borrador sin que las lágrimas angelen mis ojos y la cuestión es, ya sin más rodeos, que el invierno es una puta mierda. No lo digo por el frío o por lo grises que son los días, es más cuestión de que el invierno es tiempo para echar de menos; al menos en mi diccionario invierno es sinónimo de soledad, de una soledad que hiela los huesos y te hace tiritar por las noches sin que haya remedio alguno para poder evitarlo, ni cien mantas son suficientes para aplacar ese sentimiento.


Que si, que ya lo sé, que todo esto que digo y que probablemente nadie llegue a leer puede parecer la absurdez más absurda dentro de lo absurdo, que hago una montaña de un granito de arena, que me rallo demasiado y le doy mil vueltas a todo, que esta es la última ñoñería de un corazón hipersensible o quizá la última tontería que se me ocurre para aplacar la culpa de algo que ni siquiera seria para sentirse culpable. No lo sé el caso es que en invierno echo de menos, os echo de menos, las risas, las tonterías, incluso las discusiones...



Así que, por favor, no me dejéis sola este invierno.


viernes, 9 de mayo de 2014

DEMASIADO PRONTO PARA EL VERANO



Hace un par de días que unos tímidos rayitos de sol me despertaron antes, incluso, de la hora supuestamente prudente a la que suena el despertador. Al levantar la persiana me di cuenta de que el invierno llegaba a su fin dejando paso al verano, que por muchas virtudes que tenga cuando llega demasiado pronto no es más que un inconveniente. Puede que suene un poco raro, sobretodo viniendo de alguien que vive enamorada del verano. Y no, no voy a negar que tenga unas ganas infinitas de calor, sol, piscina, arena o playa… Pero el problema de este verano que llega demasiado temprano, a mi gusto, es que le ha comido el terreno a la primavera, esa que nos hace empezar a palpar, oler y ansiar la libertad. La misma primavera que hace florecer a las plantas, la misma que tan pronto nos trae lluvia como sol, y porque no la misma que según dicen algunos nos “altera la sangre”, aunque yo creo que de esto último la pobre primavera no tiene la culpa.


Y aun se le podría añadir un inconveniente más a esto de la llegada prematura de nuestro amigo el verano, al menos en mi caso, ya que el verano no está hecho para tener ataduras, entendiéndose por ataduras una cantidad desproporcionada de apuntes acumulados a la espalda, que nos impidan recibirlo como solo él se merece.


Además de todo esto la llegada del verano supone un contraste bastante fuerte entre el exterior y el interior; porque en mi interior, al menos, se encuentra el invierno llamándome a gritos para pedirme lo imposible, que no es otra cosa que vuelva atrás en el tiempo, a esa fecha donde él y solo el tenia poder sobre el mundo, para que remiende todos y cada uno de los rotos de mi camino, podríamos llamarlos también errores pero me gustan demasiado las metáforas.









sábado, 3 de mayo de 2014

GRACIAS DE TODOS MODOS...



Llámalo como quieras, como mejor te convenga, llámalo inseguridad si quieres, miedo si te parece más conveniente, llámame infantil a mi o dime que soy incapaz de madurar y me refugio detrás de una fachada construida con palabras producidas por mi propio deliro mental más comúnmente conocido como “ralladas”.



Hazme preguntas banales de esas en las que mi respuesta nunca es clara, porque la pura verdad es que no sé cómo enfrentarme a ellas. Me hablas de reaccionar y me incitas con tus millones de preguntas, de las cuales nunca obtienes la respuesta deseada, a esa misma reacción. Y sí que sé que probamente lo hagas por mi bien, aunque a veces de tanto hurgar en la herida sangra y duele, pero lo que tengo absolutamente claro es que no pienso volver a arrepentirme por tomar decisiones precipitadas, así que cada cosa a su tiempo y cada tiempo a su cosa…




domingo, 27 de abril de 2014

¿CULPA DEL VASO O DE LA GOTA?





Hoy en día quien más y quien menos se ahoga en un vaso de agua.
Y el problema no es ese, el verdadero problema es que en ocasiones no es ese vaso de agua el que hace que te ahogues, sino la diminuta gotita que hace que el vaso se desborde y se nos venga el mundo encima.
 Y por eso yo digo que no necesitamos un vaso de agua para ahogarnos porque nos ahogamos más fácilmente con una sola y diminuta gota de agua.




domingo, 6 de abril de 2014

TODO TIENE SU PORQUE


Hay momentos en la vida en los que te da por pensar, por pensar en el tiempo pasado y en el que te queda por vivir.
Hay momentos en los que no es la cabeza quien manda sino el corazón el que rige tus acciones.
Hay días en los que el sol te sonríe y piensas que va a ser un gran día y otros en los que a pesar de ser esplendidos te dan ganas de no haberte levantado.

Hay altos y bajos a lo largo de la vida y muchas veces nos quejamos de ello, ¿Pero qué sería de nosotros sin esos días grises que nos hacen ver el resto de los días más brillantes?


jueves, 27 de marzo de 2014

NADIE DIJO QUE ERA FÁCIL DARLO TODO POR UN CASI


Ese momento en el que te relajas, decides dejarte ir y abandonarte en medio de una marea de pensamientos. Ese momento en el que todo comienza a cobrar sentido, todo encaja, incluso casi crees poder escuchar el chasquido de las piezas al unirse. En ese preciso instante es cuando realmente se es consciente de la realidad, de que por mucho que te esfuerces por luchar contra algo, por negarlo y no asumirlo, no hay vuelta atrás. En ese momento es cuando una oleada de sentimientos te invade por dentro, una mezcla de miedo, vértigo, se te da la vuelta al estómago y el corazón deja de latir por un breve lapso de tiempo que se te hace eterno. Después vas abriendo los ojos poco a poco y cuando lo haces, ya sea con una sonrisa en los labios o la cara empapada en lágrimas, te das cuenta de cómo las cosas pueden cambiar de un momento a otro, sin apenas darnos cuenta y que la vida es caprichosa e impredecible, con sus altos, sus bajos y sus giros de ciento ochenta grados. Puesto que la vida es caprichosa, impredecible, maravillosa e incluso cruel en muchas ocasiones; valora lo que tienes, lucha por lo que quieres y aprende a asumir tus sentimientos y tus errores sin avergonzarte de ellos. Porque… como dice la canción “Nadie dijo que era fácil darlo todo por un casi”.


miércoles, 26 de marzo de 2014

NO HAY NADA MAS BONITO QUE EL SILENCIO


Eh espera, para un momento, escucha y dime que oyes; me gustaría oír que eso que escuchas es la tranquilidad del silencio, el piar de unos cuantos pájaros rindiéndole homenaje con sus cánticos a la primavera o quizá el soplar del viento alborotando esas primeras y diminutas briznas de hierba, pero eso sería  una utopía…
Vivimos en un mundo ruidoso, no sé si por naturaleza o por dejadez de los que en el vivimos, en un mundo tan ruidoso que incluso en una habitación insonorizada en medio de la nada llegaríamos a escuchar ruido, aunque solo fuera el ruido del desorden de pensamientos que tenemos  cada uno en nuestras cabezas, pensamientos que incluso pueden llegar a ser más ruidosos  que el propio mundo. Porqué si pensamos que el mundo no tiene ni idea de que es eso del silencio quizá sea porque nosotros tampoco tenemos ni puta idea de qué coño es eso del ruido, o más bien sepamos perfectamente que es porque lo llevamos dentro de nuestras cabezas pero en vez de pararnos un momento y solucionar nuestros propios ruidos, que no son más que preguntas a las que nadie se ha molestado en dar respuestas e ideas que nunca han sido escuchadas, nos empeñamos en hacer del mundo algo ruidoso para taparlos.

Y si puede que el silencio, entendido como ausencia de cualquier sonido, no exista pero tampoco es necesario que el vecino de enfrente oiga nuestra música solo porque nosotros tenemos miedo de lo que hay dentro de nuestra propia cabeza y no, no nos engañemos, no se trata de que nos guste más la música alta, si te gusta da igual el volumen en el que esté, o que eso del silencio no vaya contigo, nada de eso , se trata de un miedo incondicional a enfrentarnos a nuestra propia realidad. 

Asique baja el volumen de esos auriculares que llevas todo el día pegados a la oreja y que tienen la misma función que si llevaras un radiocasete en el hombro, porque cualquiera que pase por tu lado es capaz sin ningún esfuerzo de oír lo que escuchas, y resuelve las inquietudes que se encuentran alborotadas por tu cabeza para poder disfrutar del silencio del mundo, o del sonido del mundo sin ruido que lo tape, porque no hay nada más bonito que el silencio, o el sonido natural del mundo en su paso por cada una de las estaciones.


martes, 25 de marzo de 2014

EL DESTINO


Alguien me dijo una vez que si algo pasaba o dejaba de pasar era porque el destino así lo quería y no había que llevarle la contraria, lo cual a mí me dejo un poco pensativa teniendo en cuenta que la persona de la que venían esas palabras no es de esas personas que se rinden con facilidad, al menos a mi parecer.

He de decir que aquello de darle vueltas a eso del “destino” no me sirvió de mucho porque aun hoy día sigo sin tener muy claro el concepto ya que cada vez se me ocurre un razonamiento diferente entorno a eso que todos llamamos destino pero que sinceramente podíamos haber nombrado de cualquier otra manera. Unas veces me da por pensar que quizá si haya una senda prestablecida que nos guste o no tenemos que seguir, entiéndase senda como “destino”, inconscientemente y que aunque en ocasiones nos pese en esta senda por muchos atajos o cruces que cojas para intentar salir de ella todo será un intento vano ya que la senda como destino que es, al fin al cabo, está escrita entre las nubes y las estrellas con tinta invisible (y porque no decirlo, también imborrable). Por otro lado, en contraposición,  también existe una visión un poquitín más optimista  sobre esto del destino, supongo que quizá dependa del estado de ánimo,  y no es otra que la idea de que el destino no esta escrito, que nada ni nadie marca nuestra dirección, que somos nosotros mismos con nuestras decisiones los que nos marcamos nuestra propia senda, y claro está que tenemos que aceptar las consecuencias de nuestras decisiones hasta el final porque al fin y al cabo son nuestras y en el momento de tomarlas nos parecieron las más acertadas, de nada nos sirve mirar hacia atrás porque lo hecho hecho esta y escrito queda, pero lo que si podemos hacer es intentar que nuestra decisión sea mejor en el próximo cruce; y así aprendiendo tanto de aciertos como de errores vamos marcando nuestra propia senda, escribiendo nuestro destino.


Para ser sinceros no tengo ni idea a cerca de lo que es o no el destino, si está o no está escrito, pero quiero pensar que siempre se puede hacer algo para que la senda de la vida o el destino, como se prefiera llamar, sea un poco mejor o por lo menos que se pueda parecer, aunque sea ligeramente, a como nos gustaría que fuera.



DONDE MENOS TE LO ESPERES BRILLA UNA ESTRELLA



Probablemente esto sea solo una manera más de perder el tiempo, algo que ya sea por costumbre o por hobby hago más de lo que debería, una manera más de volcar mi pensamiento, creatividad y por supuesto mis sueños y sentimientos en unas cuantas letras que tenían el claro deseo de convertirse en poema y acabaron recopiladas en una amalgama de palabras que, si son algo, no son más que un burdo intento de ello.
Y en medio de tanto desorden lingüístico en ocasiones, en muy contadas ocasiones, se atisba algo parecido a eso que algunos conocemos como poesía. Y no sé si será porque la pequeña musa de un auténtico poeta en su vuelo hacia la libertad tuvo la amabilidad de rozarme el hombro con uno de los pliegues de su vestido de seda  para poder demostrar al mundo que hasta en el caos más absoluto brilla una pequeña estrella.