martes, 25 de marzo de 2014

EL DESTINO


Alguien me dijo una vez que si algo pasaba o dejaba de pasar era porque el destino así lo quería y no había que llevarle la contraria, lo cual a mí me dejo un poco pensativa teniendo en cuenta que la persona de la que venían esas palabras no es de esas personas que se rinden con facilidad, al menos a mi parecer.

He de decir que aquello de darle vueltas a eso del “destino” no me sirvió de mucho porque aun hoy día sigo sin tener muy claro el concepto ya que cada vez se me ocurre un razonamiento diferente entorno a eso que todos llamamos destino pero que sinceramente podíamos haber nombrado de cualquier otra manera. Unas veces me da por pensar que quizá si haya una senda prestablecida que nos guste o no tenemos que seguir, entiéndase senda como “destino”, inconscientemente y que aunque en ocasiones nos pese en esta senda por muchos atajos o cruces que cojas para intentar salir de ella todo será un intento vano ya que la senda como destino que es, al fin al cabo, está escrita entre las nubes y las estrellas con tinta invisible (y porque no decirlo, también imborrable). Por otro lado, en contraposición,  también existe una visión un poquitín más optimista  sobre esto del destino, supongo que quizá dependa del estado de ánimo,  y no es otra que la idea de que el destino no esta escrito, que nada ni nadie marca nuestra dirección, que somos nosotros mismos con nuestras decisiones los que nos marcamos nuestra propia senda, y claro está que tenemos que aceptar las consecuencias de nuestras decisiones hasta el final porque al fin y al cabo son nuestras y en el momento de tomarlas nos parecieron las más acertadas, de nada nos sirve mirar hacia atrás porque lo hecho hecho esta y escrito queda, pero lo que si podemos hacer es intentar que nuestra decisión sea mejor en el próximo cruce; y así aprendiendo tanto de aciertos como de errores vamos marcando nuestra propia senda, escribiendo nuestro destino.


Para ser sinceros no tengo ni idea a cerca de lo que es o no el destino, si está o no está escrito, pero quiero pensar que siempre se puede hacer algo para que la senda de la vida o el destino, como se prefiera llamar, sea un poco mejor o por lo menos que se pueda parecer, aunque sea ligeramente, a como nos gustaría que fuera.



No hay comentarios:

Publicar un comentario