lunes, 7 de diciembre de 2015
Mañanas de día festivo
Te despiertas un lunes con cara de domingo, cuerpo de domingo y los ánimos por los suelos.
Tienes frío hasta en la cama, comes sin ganas, hablas sin ganas, ves el tiempo pasar sin ganas...
Te recorre una lágrima la mejilla al darte cuenta que lo único de lo que de verdad tienes ganas esta a kilómetros de distancia; y entonces es cuando te da por escribir. Me da por escribir(te).
Y escribo, y escribo y no paro... Porque quiero decirte que ni mil años serán suficientes para agradecerte todo lo que haces por mí y todo lo que significas. Que soy adicta a tí, al tus abrazos, al tacto de tus dedos recorriendo mi espalda. Que estoy enamorada de tu risa, que tengo el vicio inconfesable de perder la poca cordura que me queda acosandote a cosquillas y a besos por todos lados. Que lo único que quiero ver al despertarme son tus ojos, quiero alborotarte el pelo y besarte la punta de la nariz y quedarme mirándote con cara de boba (que es la cara que mejor se me da poner).
Pero sabes una cosa el mayor deseo que tengo ahora mismo es poder despertarme contigo el resto de mi vida.
Σε αγαπώ 💜
Suscribirse a:
Entradas (Atom)